lunes, 14 de enero de 2019

ARTURO BORRA, en Alameda 39. 3

Arturo Borra nació en Argentina, en 1972. Es licenciado en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Entre Ríos y doctor en Estudios Interdisciplinarios de la Comunicación en la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación de la Universidad de Valencia. Ha publicado el libro de prosa poética Anotaciones en el margen (MLRS, Valencia, 2008; Ediciones 4 de Agosto, Logroño, 2014), las plaquettes Cielo partido (Zahorí, Alzira, 2009), La vigilia del deseo (Ediciones Loto, Rosario, 2013) y Esplendor saqueado (Ejemplar Único, Alzira, 2015) y los poemarios Umbrales del naufragio (Baile del Sol, Tenerife, 2010), Figuras de la asfixia. El libro de los otros (Germanía, Alzira, 2012; Tigres de Papel, Madrid, 2014), Para trazar lo (im)posible (Margomar, Madrid, 2013) y todo tanto (Tigres de Papel, Madrid, 2016). Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés, portugués, gallego y rumano. Asimismo, ha publicado el libro de ensayos Poesía como exilio. En los límites de la comunicación (Prensas Universitarias de Zaragoza, Zaragoza, 2017). Su blog es: http://arturoborra.blogspot.com.es/

RUTA IMPOSIBLE

Llegados hasta aquí
no hay descanso: transitan
por las venas gorriones
dispuestos a estrellarse.

En esas regiones donde copulan los días
con los surcos tristes de la noche –volar sólo
es un ejercicio a tientas
que arrebata a las piedras una ruta
imposible.


(De Umbrales del naufragio, Baile del Sol, Tenerife, 2010)


***


En la rama más alta
la soledad: fecunda la memoria
de las flores    traza un vuelo hacia una tierra
impronunciable: ¿qué será de la simiente
esparcida en la cantera
del tiempo? ¿De la otra historia
cuando la noche traza el inventario de los muertos?
¿Y qué de la lluvia
a pesar de todo y de siempre
arrastrando fantasmas más lejos
donde se gesta invisible
el abrazo?

En la rama cortada
la insistencia del brote.

(De Para trazar lo (im)posible, Amargord, Madrid, 2013)

***

últimamente 
la sintaxis arrasada
no deja sitio
a julio

no lava sus culpas
no rescata del cantero
frutos para nutrir su presente 

quiere dar oxígeno
y se asfixia 
se hace 
mundo roto/ no puede
con todos sus pedacitos en el sueño
no sabe barrer/ ya no sabe cómo
barrernos esa tristeza/ dejar 
que esos tumultos de abajo
afloren griten liberen
a las bestias
dulces que lloran
solas en sus jaulas

últimamente 
no recuerda 
transeúnte
que la recorra 
buscando 
un terrón suelto
al fondo
del poema

(De Desde lejos, inédito)


Publicado en el número 3 de la revista de poesía Alameda 39.

CARLA BADILLO CORONADO en la antología Hey Jack Kerouac. La oveja negra.

Carla Badillo Coronado (Quito, 1985) poeta, escritora, periodista y traductora autodidacta; actualmente vive en Lisboa. Ha publicado los poemarios: Belongings / Pertenencias (Los Ángeles, 2009); Partituras Incompletas (apuntes de música y otras obsesiones (Cuenca, 2013), y El color de la granada (Madrid, 2016). En ficción ha publicado la novela breve Abierta sigue la noche (Quito, 2016), difundida con la Campaña Nacional de Lectura Eugenio Espejo. Ha colaborado para diversas revistas dentro y fuera de su país; y textos suyos han sido traducido a varios idiomas. Ha ganado varios reconocimientos literarios como el Premio Nacional de Poesía César Dávila Andrade 2011 y el XXVIII Premio Internacional de Poesía de la Fundación Loewe, a la Creación Joven. Mantiene una librería en Saturno, al resguardo de SUN RA, músico de free jazz y profeta del afro-futurismo. Fascinada por lo híbrido y lo fragmentario, se sumerge en diferentes ramas del arte, la traducción y las experiencias de viajes. No obstante, es en la exploración de la música, la improvisación y la performance donde encuentra la posibilidad más genuina de rebelarse contra la tiranía de su propia mente.


ESCENAS NOCTURNAS

Voces estallan en el lugar de las apariciones
Estoy en la barra de E Tutto Qua
Kerouac y Cassady me miran a través de la ventana
Se abrazan como en los viejos tiempos
Una limosina estaciona en la esquina
Dorgee, el mendigo, maldice a los que bajan
Roaring 20´s ofrece placer en letras de neón
Es septiembre, pero adentro los viejos verdes celebran
[Halloween.
Una bruja en topless hechiza a un turista clase A
Mientras afuera, en medio de la niebla,
Dorgee sigue maldiciendo la limosinas
en las que él jamás se subirá.

 ( De Partituras incompletas
Universidad de Cuenca, Ecuador, 2013) 


DERRAMA WHISKY SOBRE TU AMIGO MUERTO

No sé si mañana estaré aquí,
pero en todos los sitios mi voz será la misma.
Raúl Núñez

Raúl Núñez
bienvenido
aquí nadie te conoce.
Sé que tampoco te importa
y menos hoy
que te llevaré de mi mano
a recorrer los no-lugares.
Vamos a pasear, Raúl,
también en mi ciudad
hay aquello que te gusta:
putas
whisky
y perros callejeros
hambrientos de amor.
No iremos a buscar libros
porque no tengo un centavo
voy contigo hoy me basta.
Pero te ofrezco poesía
de la que te encanta
escrita entre orines
escrita entre orines
de calles angostas y largas.
¿Te fijas cómo nos miran, Raúl?
no les hagas caso
te advertí que no te conocían.
Ellos jamás han comido un cannabis flan
ni han cantado baladas de ángeles náufragos
ni han visto a Mick Jagger entre el humo
ni se han emborrachado con Jesús de Nazareth
ni se han preguntado qué ha pasado con Jack Kerouac
ni conocen a la verdadera madre del hijo de Dylan
Thomas
ni les da asco beber la sangre marrón
que abriga un feto de lata de Coca-Cola.
Vamos, Raúl,
vamos a despertar a los muertos
y una vez desempolvados
les contamos que sobrevivió el poema.
¿Escuchas, Raúl?
son llantos de niños recién nacidos
y sus cunas son bolas de fuego
o inmensos cubos de hielo
(ya no hay puntos medios desde
que fuiste a cabalgar la noche).
Sí, Raúl, hace cinco minutos hacía calor
y ahora la lluvia empieza a mojar
nuestros disfraces.
Conozco un viejo Café en el centro
donde podemos guarecernos.
No es como el Cavaller de Neu
en el que te recibía Uberto en el ’91.
Nadie nos tomará una foto
pero al menos estaremos protegidos
mientras bebemos whisky
y me hablas de María
y de alguna novela negra.
Y luego, Raúl,
escribiremos juntos:
EL FUTURO ES UN EPÍLOGO
en el espejo del baño.
Después huiremos.
Pero antes me pedirás
–con tu acento porteño–
que lo haga...
y a mí me temblará la mano.
¡Hacelo, Carla!
¡Hacelo de una puta vez!
y yo te abrazaré fuerte
y te diré casi llorando:
No, Raúl, lo siento
yo no puedo derramar whisky sobre ti.

( Publicados en la antología Hey Jack Kerouac. La huella beat en la poesía en lengua española. La oveja negra, 2018 )